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Avutardas y Leks

Quién de nosotros no ha comenzado un viernes con la típica ducha, la mejor camisa, y un buen chorro de perfume for men, o quién no ha salido después de la cena  dispuesto a lo que sea con tal de ligar, como es natural todos hemos acudido los mismos sitios donde la concentración de testosteronas se puede  palpar en el aire hasta con las manos. La Discoteca!.

Es curioso como hasta en conductas tan universalmente humanas o asumidas como propias pueden ser en realidad meras copias comportamentales de los rituales que a veces se ven en la naturaleza, pero volvamos a la discoteca..., ¿por qué nos resulta tan conflictivo o difícil ligar? la existencia de una proporción 1:1 en la mayoría de las especies (incluida la nuestra) debería de restar dificultad a la hora de elegir pareja o que te elijan como pareja a fin de cuentas tocamos a un@ por cabeza, pero vamos a ver que esto no es exactamente así.

El trabajo de tener que producir descendientes en un marco de reproducción sexual crea un conflicto inevitable siempre y cuando esta reproducción sea mediante anisogamia (Gametos chicos Vs Gametos grandes), en realidad las hembras (productoras de pocos pero grandes gametos) pueden vernos a nosotros (los machos) como un verdadero parásito dispuesto a explotar la energía (de ellas) para la reproducción, sin embargo creo que podemos decir que  la estrategia de que existan grandes y pasivos gametos frente a pequeños y móviles es una situación de estabilidad, o como se suele decir: es una situación o estrategia evolutivamente estable (EEE), ya que la selección penalizaría los gametos pequeños (poca reservas de nutrientes) y los grandes (poca movilidad), solo favorecería la diferenciación de tamaño, de forma que se establece un complemento de cualidades cuyo fin último es la unión y desarrollo.

Cuidado y crianza adoptiva en los chimpancés

Cuando la madre de Víctor murió de ántrax, Fredy llegó y lo adoptó. Se lo llevó en su espalda, e incluso le dio algo de su precioso alimento. Tal comportamiento altruista es uno de los más nobles atributos de nuestra especie. Sin embargo, Fredy y Víctor no son seres humanos, son  chimpancés. Un nuevo estudio de estos primates en estado salvaje sugiere que son mucho más generosos que los científicos hasta ahora habían creido, aunque algunos investigadores mantienen sus dudas.
Crédito: Tobias Deschner / Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva
Los investigadores ya habían visto pruebas de conducta altruista de este tipo en varias especies, incluyendo tití, ratas, E incluso hormigas. Pero no está claro si estas conductas encajan en la definición científica de altruismo: ayudar a los demás de forma espontánea, sin esperar una recompensa.

Hasta muy recientemente, a los científicos les era difícil de detectar el comportamiento altruista en los chimpancés, por lo menos en los estudios de laboratorio de los animales en cautiverio. Pero con  experimentos más refinados, la cosa ha empezado a cambiar. En un estudio de 2007, llevado a cabo por el psicólogo Michael Tomasello y colegas, del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva de Leipzig, Alemania, pusieron a un chimpancé en una habitación con una vista clara de sabrosos pedazos de fruta encerrado tras una puerta. A un segundo chimpancé  se le presentó la oportunidad de abrir la puerta, a pesar de que él no recibiría nada casi el 80% de las veces, el segundo abría la puerta para el primero. Pero los estudios de los chimpancés en cautiverio, donde están expuestos a los comportamientos humanos, no reflejan necesariamente la forma en que actúan en el mundo real.